Es sabido que Donostia, un modernista, sacerdote de la orden de los capuchinos, realizó un enorme trabajo de recopilación del folklore y comprendió como nadie la importancia de hacer un registro formal de la música pasada entre generaciones dentro de la tradición oral vasca. Recopiló más de tres mil quinientas melodías, todas con una función social: nanas, canciones para pelar el maíz o que acompañaban el trabajo de las mujeres en los sembrados. Iba casa por casa, por los campos, con la sotana arremangada, por todo el norte de Navarra y el sur de Francia en la zona vasco-francesa, recopilando canciones tradicionales. A las mujeres y los niños les pedía que le cantaran sus melodías cotidianas que él iba escuchando, recogiendo y anotando. Y a los hombres, que solían ser más tímidos o quizás más listos, les ofrecía un vaso de vino para que perdieran la vergüenza y también compartieran su canto. 

Sello Ondare MusicTodas las canciones reunidas en este álbum cumplen una función y ninguna inclusión está dejada al azar. Todas, arregladas para voz y piano e interpretadas magistralmente  por el tenor lírico vasco Gillen Munguía y por  el pianista Josu Okiñena: cuando se unen la voluntad, la perseverancia y el talento, se enciende la llama creadora. Desde el profundo estudio y de una honda comprensión del ser humano,  Aita Donostia nos permite convertir en recuerdos propios, íntimos, cada nota, cada melodía, cada armonía recopilada en este trabajo.